HUIR «States of Light», crónica completa

HUIR States of Light: emoción, resiliencia, transformación, liberación

En mayo de 2026, Ana Of The Head y David Solazo publican bajo el nombre HUIR «States of Light», su primer álbum completo. Es la culminación de un proyecto que les llevó a firmar con Cold Transmission Music, un sello que hoy es sinónimo de criterio dentro del darkwave y la coldwave europeas.

El vinilo como argumento

La estructura física del disco es la tesis del disco. La cara A reúne las cuatro canciones nuevas: «Storm», «You», «Dreamers» y «Runaway». La cara B recupera íntegro «Triumphal Arch Lovers», el EP con el que el dúo debutó en 2024. No es un gesto de relleno para justificar el formato largo, podríamos entender que es una continuidad.

El propio grupo describe «States of Light» como una exploración de cuatro estados (emoción, resiliencia, transformación, liberación) en los que luz y oscuridad funcionan como símbolos. La producción corre a cargo de Maurizio Baggio, grabada, mezclada y masterizada en su estudio La Distilleria de Bassano del Grappa.

HUIR States Of Light

HUIR «States of Light», canción a canción

Cara A: el salto ochentero

«Storm» salió como adelanto en noviembre de 2025. Arranca con una percusión que suena directamente a Jan Hammer y a su banda sonora de «Miami Vice», y sobre esa base David Solazo construye un punteo de guitarra que carga con el peso de toda la canción. El bajo sintético está tratado con mimo, y cuando el tema entra en crescendo se arpegia, dándole a «Storm» un empuje extra que no todas las aperturas de disco consiguen.

«You» es, con vídeo incluido, el tema más conocido de HUIR hasta la fecha, y hace de puerta de entrada evidente para quien no conozca al dúo. Aquí el peso lo lleva Ana Of The Head, moviéndose entre el canto y la narración con una voz que domina el espacio, reforzada por coros que llenan los huecos sin saturarlos. Es darkwave con acento synthpop oscuro, y como pasa con «Storm», el final vuelve a la épica. HUIR ya tiene un patrón identificable: canciones que no son planas, que hacen esperar la explosión hasta el tramo final.

«Dreamers» es el tema más ochentero del lote: teclados, batería y bajo oscuro que remiten a Sisters of Mercy en algún punto de la ecuación. El bajo arpegiado vuelve a ser protagonista, y aquí la voz se aleja de la melodía marcada de «You» para moverse en un registro más recitado, casi hablado en tramos. Es el tema que menos concesiones hace a la inmediatez y, precisamente por eso, el que mejor aguanta escuchas repetidas.

«Runaway» cierra la cara A funcionando como la balada del disco, si es que ese término tiene sentido dentro del darkwave. Tempo bajo, melancolía tanto en la instrumentación como en la voz, y una construcción que suena a banda sonora de película ochentera ambientada en Los Ángeles. Como cierre de cara, la decisión es acertada: después de tres temas que buscan la épica, «Runaway» deja que el disco respire antes de saltar al pasado.

Cara B: «Triumphal Arch Lovers», dos años después

Frente al giro ochentero de las canciones nuevas, el EP de 2024 «Triumphal Arch Lovers» suena a un darkwave más actual, menos anclado en referencias de época.

«Lovers» sigue siendo el tema con el que muchos descubrieron a HUIR, y se entiende por qué. Es darkwave marcadamente melódico, con la guitarra de David Solazo funcionando como acompañamiento que encaja sin fricción con la base electrónica, y una voz de Ana que se mueve en un registro seductor. No es casualidad que este fuera el tema que llevó al dúo a abrir para Trisomnie 21.

«Triumphal» es el corte más repetitivo y obsesivo del disco, sostenido casi por completo sobre percusión y bajo constantes. No hay giros hasta que, a falta de un minuto para el final, entra la guitarra de David y le abre a la canción un camino distinto. Es el ejemplo más claro de la lógica que gobierna todo «States of Light»: las sorpresas llegan tarde, y hay que escuchar el disco entero para encontrarlas.

«Vital» es el tema más ligero del lote, jugando abiertamente con referencias ochenteras en clave synthpop, más orientado al baile que el resto. Cumple su función dentro de la secuencia, aunque es el corte que menos aporta si se evalúa fuera del contexto del disco completo.

«Arch» cierra el álbum y es, con diferencia, su mejor momento. El bajo sintético vuelve a ser melódico en vez de solo funcional, el teclado entra apoyándolo, y la guitarra y la voz se acercan al shoegaze en los tramos finales. Es el cierre que un disco pensado como objeto necesitaba: épico sin caer en el golpe de efecto fácil.

El veredicto de Other Voices

La pregunta que se hace uno con este formato es si las cuatro canciones nuevas sostienen el peso de compartir vinilo con un EP que ya funcionaba de forma independiente. La respuesta es sí, aunque no de manera uniforme. «Storm», «You» y «Arch» están al nivel de lo mejor de «Triumphal Arch Lovers»; «Dreamers» lo iguala en un registro distinto; «Vital» es el eslabón más débil de las ocho canciones, aunque cumple una función de contraste dentro de la secuencia. El acierto real de «States of Light» no está solo en las canciones sueltas, sino en cómo el objeto físico, cara A y cara B, EP y álbum, cuenta una historia de continuidad que pocos debuts largos consiguen sin sonar forzados.

Que Cold Transmission Music haya fichado a HUIR ya funcionaba como aval antes de escuchar una nota; el catálogo del sello se ha construido sobre un criterio reconocible dentro de la escena. Este nuevo trabajdo de HUIR, «States of Light» confirma que la apuesta tenía fundamento. Es de lo mejor que ha dado el año dentro del darkwave, y llega, además, desde Barcelona.

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