Crónica del doble concierto de Larsovitch y Dramachine en Barcelona
El pasado jueves 9 de abril, Freedonia volvió a ser uno de esos puntos donde pasan cosas interesantes en Barcelona. La noche venía de la mano de Barnadarkfest, que volvía a traer a Larsovitch a la ciudad por segunda vez.
Sabemos lo que cuesta mover a la gente un jueves, y más para este tipo de propuestas. Aun así, la entrada fue más que decente. Y lo más importante: los que estuvimos allí, lo disfrutamos de verdad.
Abriendo la velada: Larsovitch
Siendo claro, no soy especialmente fan de los «one man band» en directo. Muchas veces se quedan a medio camino, o les falta algo sobre el escenario.
Pero el live de Larsovitch me hizo cambiar un poco esa idea. Theo tiene presencia, y eso se nota desde el primer momento. El directo es potente y mezcla diferentes registros. Hay momentos más cercanos al post-punk, otros más coldwave, e incluso tramos con un punto más industrial.
La guitarra tiene el protagonismo, pero también el uso del sintetizador, aunque sea en gestos pequeños, aporta lo suficiente para que el set no se quede plano.
Y sobre todo, la energía. En la voz, en cómo se mueve, en cómo conecta con la gente. No hace falta más.
Muy buen directo.


Dramachine: ritmo y dirección clara
Larsovitch y Dramachine están compartiendo gira. Fue el duo griego quien se encargó de cerrar la noche.
Aquí el enfoque cambia. Más coldsynth, más directo a pista. Un sonido más lineal en algunos momentos, pero que funciona bien dentro de ese contexto.
Canciones en griego, algunas nuevas dentro del set, y una base muy pensada para bailar. Sin complicarse, pero sabiendo lo que hacen.
El cierre fue uno de los puntos más interesantes de la noche. En los últimos temas, Larsovitch se sumó a Dramachine sobre el escenario, dándole un extra al directo y elevando el momento final. Larsovitch y Dramachine, Dramachine y Larsovitch. Tanto monta…



No era el día más fácil para llenar una sala, pero funcionó. Buen ambiente, gente con ganas y dos propuestas que encajaron bien juntas.
Además, hay que destacar que tanto el sonido como las luces en Freedonia estuvieron a muy buen nivel durante toda la noche. En un espacio pequeño como este, donde todo se percibe más de cerca, estos detalles marcan la diferencia y ayudan a que los directos funcionen todavía mejor.
Buena noche darkie con Larsovitch y Dramachine que continuó en el Sinestesia, pero eso es otra historia…